Se utilizan para calentar fluidos, para precalentar combustibles mejorando su combustión en quemadores, para transportar calor a radiadores recirculando su líquido,
y en todo lugar donde se necesite un incremento
de temperatura.

Están construidos por un cuerpo cilíndrico con aislamiento de lana mineral, dentro del cual van alojados los elementos calefactores sujetos a una brida norma ASA 150 L con su respectiva caja de conexiones.

Los elementos son blindados en acero para aceites y fuel-oil, y de cobre o inoxidable para agua, siendo en este caso el cuerpo cilíndrico interno galvanizado por inmersión.